A los maestros del diario acontencer informativo

Sexto Sentido
Irma Adriana Luna Cruz

A LOS MAESTROS DEL DIARIO ACONTECER INFORMATIVO
El periodismo es un virus, una pasión, una necesidad… es la vida misma. La tinta (dosificada en letras) es la sangre que corre en las venas del artesano de la noticia, y la adrenalina, el oxígeno que la transporta.

Quiero homenajear a quienes con su labor, muchas veces sin darse cuenta, han sido mis maestros de profesión. De hecho, quienes nos dedicamos a este también llamado oficio, de alguna manera u otra, involuntaria o voluntariamente nos hemos convertido de igual forma en profesores… tanto para bien, como para mal, por supuesto.
Hermenegildo Olguín, director de la revista Diez me enseñó que el periodismo como carrera honesta, no aporta riqueza económica sino las pequeñas satisfacciones (acumuladas) de la labor cumplida.
Manuel López Agredano, “El Caballero de la Radio” que todos extrañamos. Su lección diaria era: trabajo incansable a pesar de las tragedias. Capitán con una gran fortaleza, ser cortés y educado incluso al ejercer disciplina. Sus instrucciones siempre acompañadas con un “por favor”. Convirtió a Canal 58 más que en la Casa del Fútbol en una gran escuela de locutores, reporteros y cronistas deportivos. Pero su calidad humana fue la magna enseñanza para quienes lo disfrutamos.
Luis Fernando Romero Santillán, “El Chief”, un apasionado de la política. Me enseñó a percibir señales e identificar “donde saltaría el conejo (la nota)” e ir tras él. Aprendí sobre la puntualidad al momento de entrar “al aire”.
Podía caerse el mundo a su alrededor o sufrir una fuerte migraña, pero todas las mañanas llegaba puntual a las 05:30 horas, pulcramente arreglado y listo para consumirse todos los diarios antes de entrar a cabina.
Emilio Fernando Alonso, compartir micrófonos con él fue toda una cátedra. El manejo de su voz, tejer ideas una tras otra para armar una conversación atractiva entre el emisor y el receptor. Pero su principal lección, al sobreponerse del derrame cerebral: las jugarretas del destino nunca impiden el avance del verdadero comunicador.
Jaime García Elías, es uno de los periodistas más cultos que ha conocido contemporáneamente Jalisco. Amante de las letras, la cultura y las artes, así como del deporte; es un hombre que siempre tiene el término exacto para definir la idea, siempre tiene un dato para concluir el comentario. Conductor que respeta al radioescucha, que permanece neutral en cuestión de política, el que concluye su faena de pie, con sus principios intactos. Él, me enseñó que un periodista amanece picando piedra y termina entrada la noche, haciendo lo mismo.
Armando Morquecho Preciado, quien además de maestro de muchos de los que hoy escriben la noticia, aunque no quieran reconocerlo, fue un periodista leal con los amigos sinceros; siempre generoso, atento y hasta promotor de nuevos talentos, sin esperar agradecimiento alguno.
De igual forma, es un gusto compartir el registro diario de la historia con compañeras talentosas como Sonia Serrano, Griselda Torres, Mary Carmen Rello, Nancy Luna y Vanesa Robles, entre otras, que además me han enseñado que se puede ser madre y comunicadora exitosas, sin morir en el intento.
Con Ildefonso Loza Márquez, decano del periodismo radiofónico en México, aprendí sobre el poder de la palabra. Es un arma de doble filo que puede ser benéfica o perjudicial, toda vez que la responsabilidad recae en el periodista. También con su vida me enseñó que el reconocimiento si llega, lo hará solo, nunca hay que buscarlo, simplemente jamás descansar.
Pedro Ferriz de Con, indiscutible líder de opinión, visionario y humilde como pocos, en esta tarea ajena a protagonismos y faranduleros; con él he aprendido a ser valiente, sin importar amenazas y afrentas diarias. Además, con su ejemplo valoré que cuando un radioescucha quiere hablarte, aunque estés cansado y sin dormir, hay que detenerse, sonreír y escuchar con atención, pues si esa persona se da tiempo para oír tu noticiario, tú debes hacer lo mismo.
Moisés Mora Cortés, me enseñó a vivir apasionadamente el periodismo, lo he visto utilizar sus propios recursos económicos – incluyendo el de su Premio Jalisco de Periodismo - en talleres gratuitos para instruir a jóvenes que deseaban ser reporteros (hoy en día varios laboran en los medios); en su compañía, aprendí a confiar y valorar a la sangre nueva.Ambos, hace una década que se cumple el próximo 7 de junio – entonces el Día de la Libertad de Expresión - aceptamos la asignación más retadora, escribir nuestra propia historia… y ahora existe quien la escribe también junto a nosotros.
A todos ellos, un cariñoso ¡Gracias!

3 comentarios:

Talleres de Ciencia S.C. dijo...

Gricelda, al igual de todos los mencionados en la columna, felicidades a ti, por la excelente periodista que eres....un servidor ha aprendido mucho de ustedes desde el otro lado de la bocina, y somos sus alumnos y estamos siempre aprendiendo de sus cuestionamientos, risas, burlas, palabras, repotajes....enhorabuena
Marcos Gomez Ortega

g4r1b4y dijo...

Reciba un cordial saludo.

Recibí con agrado el dato de la dirección de su Blog. Lo he leído con avidez y en él constato su calidad periodística.

Sin embargo hace años que tengo mi opinión formada sobre su trabajo y es gracias a las notas que cotidianamente escucho de su parte en la radio.

Mis sincera felicitación.

Carlos G Garibay

Xavier Garabito dijo...

¡Bien por este blog!

Mis respetos a Gricelda por su prosa clara y concisa. Forma y contenido de excelencia.

Xavier Garabito Tovar